Y es que llevo unos días pensando, intentando llegar a alguna conclusión o a ninguna. Puede que desde que me robaron el móvil la semana pasada piense más de la cuenta (si es eso posible…)
Y vienen las dudas, esa puta montaña rusa de la que no puedo bajarme nunca. Incluso me han llegado a calificar de pentapolar. Joder, ¿es que lo tengo que cuestionar todo?
No soy una persona que se derrumbe fácilmente, pero hay días que realmente da asco despertarme otra vez en el mismo agujero, tener que seguir adelante con una rutina que ojalá fuese tan fácil dejarla de lado un par de días.
Mucha gente insiste con lo de “Vamos, que Bachiller es apretar el culo dos años y después ya lo tienes todo casi hecho.” ¿Y qué pasaría si no lo acabo? Ya sé que ir buscando la vida en cada trago, en cada calada, a la larga no sirve de nada. Pero supongo que es la mejor manera que tenemos de evadirnos, porque todos hemos acabado tomando como placebo algoún tipo de sustancia, porque la vida nos duele. Que ya lo sé, que no ha hecho más que empezar, pero no puedo evitar plantearme cada día ese “¿qué pasaría si…?“
Si pudiera olvidarme de todo, aislarme de todo lo conocido y empezar a buscar la vida real, porque no necesito despertarme más dias aquí para darme cuenta de que ésta no es. Y lo peor es que sé perfectamente lo que pasa. Sé perfectamente que no puedo dejar a una serie de personas que están peor que yo, mientras me muero de impotencia y de ver que realmente la gente es demasiado hipócrita y a mi se me toma por imbécil.
Envidio a los gilipollas.
Se limitan a pensar en ellos mismos, en vivir al márgen de toda la mierda y muchos de ellos ni siquiera conciben la vida sin alguien que les mantenga. Dan por hecho que se levantan y la cocina se llena de comida, que Internet se paga solo igual que su ropa, que el darles dinero para salir y hacer más aun el capullo es una obligación para sus padres; y que por supuesto no se les puede decir la verdad a la cara, porque eso sería recordarles que también son mortales, como todos nosotros… Los gilipollas son las personas más felices, pero pensar en un mundo lleno de gilipollas además de utópico es horrible.
Voy a buscar hasta que encuentre una salida de emergencia o una llave que haga que mi vida no sea tan mecánica, que no quiero ni pienso esperar sentada ni un minuto más.
¡Malditos, mecánicos, mundanos mortales, ahí os dejo!